Y aquí, tras diez años y dos meses de actividad ininterrumpida, termina la andadura de Fo Fo Fo... (Moses take us to the promised land). Solo agradecer de todo corazón vuestro interés en mi humilde trabajo, vuestra compañía y añadir que me siento feliz por la experiencia y por todas las amistades fraguadas gracias a esta actividad bloguera. Sed felices, disfrutad del baloncesto y, si todavía no os habéis cansado de mi, emplazaros, después del verano, a otro sitio que espero que también sea de vuestro interés, Fo Fo Fo 2.0:


http://fofofo2.blogspot.com/


Será distinto, sin las secciones habituales de este blog, con artículos más elaborados pero mucho más espaciados en el tiempo; todo más pausado, pero, en definitiva, con el mismo espíritu, con la misma alma.


Y recordad siempre que la vida puede ser maravillosa.


jueves, 26 de julio de 2018

Una noche cualquiera en la vida de Moses Malone (11 de Febrero de 1982)

Temporada 1981-82, 11 de Febrero, los Seattle Supersonics (34-14) visitaban el Summit de los Houston Rockets (26-22) en un duelo típico de la época. Los Rockets se impusieron por 117 a 100 gracias a una actuación absolutamente colosal e histórica de un Moses Malone intratable bajo los aros. Además de Moses, también destacaron Elvin Hayes (22 puntos y 7 rebotes), Bill Willoughby (14 puntos, 7 rebotes y 7 tapones) y Major Jones (10 puntos y 9 rebotes) por parte de los Rockets y James Donaldson (16 puntos y 5 rebotes), Gus Williams (16 puntos y 3 rebotes) y Jack Sikma (16 puntos y 3 rebotes) por parte de los Sonics.


Moses Malone anotó 38 puntos (en una serie de 17 de 35 en tiros de campo), capturó 32 rebotes (21 de ellos ofensivos, en el que todavía sigue siendo, a día de hoy, el récord absoluto de la historia de la NBA), dio 2 asistencias y recuperó 3 balones.

4 comentarios:

Nique_is_better dijo...

¡¡¡¿¿¿2 asistencias???!!!!, un poco chupón, el tío jajajajajajajajajajajaja

Muchas gracias por todo tu esfuerzo y dedicación ;)

Saludos

Mo Sweat dijo...

Gracias a ti, Nique.

Bueno, dos asistencias era lo normal para un pívot que no fuera uno de ese puñado de ilustres centers pasadores como Walton, Sabonis o incluso el propio Kareem.

Saludos.

Pedro dijo...

¿Tan malo era Oldham?. En aquella época yo lo llevaba en una carpeta, era lo que había, revista americana y foto chula...

Mo Sweat dijo...

Saludos, Pedro.

Oldham nunca fue precisamente un portento técnico, era el típico pívot que jugaba en la NBA por poseer un físico bastante atlético y cierta capacidad de intimidación en defensa, pero poco más. Sus mejores momentos fueron en los Bulls de mediados de los 80, pero ni en sus mejores temporadas se acercó a los 10 puntos ni a los 10 rebotes de promedio, solo tuvo estadísticas interesantes en tapones...