The true object of all human life is play.
The earth is a task garden, heaven is a playground.

G. K. Chesterton

domingo, 8 de junio de 2008

Los Boston Celtics de los 80

¡Que gran equipo! y que fundamentos baloncestísticos que tenían Larry Bird y cía., uno de los mejores equipos de todos los tiempos que tal vez quedó un poco eclipsado en ocasiones por su máximo rival de la época (los míticos Lakers del Showtime). Este equipo llegó a 5 finales de la NBA en la década de los 80, ganando 3 y perdiendo las otras 2 con los Lakers, al principio de la década mantuvieron verdaderos duelos a muerte con los Philadelphia 76ers para ser finalistas de la NBA por la conferencia Este y al final de la década los Detroit Pistons tomaron el relevo de los Sixers como encarnizado rival, pero los Celtics estuvieron presentes toda la década jugando verdaderas finales contra Sixers y Pistons para después tener que encontrarse a unos Lakers en la final absoluta que todo hay que decirlo, en varios de esos años tuvieron el camino hacia la final de la NBA bastante mas llano que los Celtics ya que en aquella época (al contrario que en los últimos años) el Este era mucho mas duro que el Oeste.

Aquellos Celtics eran un equipo formado alrededor de Larry Bird y lleno de jugadores de calidad y sobretodo muy entregados defensivamente, eran un equipo al que no le faltaba de nada. En el puesto de base tuvieron al principio de la década a Nate Archibald, una auténtica estrella en los 70 que ya veterano se fue a los Celtics para ganar el anillo y aportar su calidad y veteranía a este equipo, a mediados de la década se hicieron con los servicios de otro veterano base All-Star (Dennis Johnson) que recaló en los de Massachussets para dirigirlos con inteligencia al igual que Archibald al principio de los 80. En otras posiciones tuvieron a varios jugadores caracterizados por su entrega e inteligencia en la cancha como Cedric Maxwell (MVP de la final de 1981), M. L. Carr, Danny Ainge, Scott Wedman o un Bill Walton que ya estaba prácticamente retirado y que se recuperó milagrosamente para ayudar al equipo a ser campeón en 1986 como 6º hombre. Pero por encima de todos destacaron 3 hombres, el mítico Big three de Boston (Larry Bird, Robert Parish y Kevin McHale), de Bird poco se puede decir que no se haya dicho ya, el mejor alero de la historia, uno de los jugadores mas completos de todos los tiempos y probablemente uno de los 4 o 5 mejores jugadores de la historia del baloncesto, mejor dejar mas detalles de Larry para un futuro artículo centrado en el, así que vamos a centrarnos en los otros dos.
Robert Parish el legendario dorsal 00 de los Celtics, elegido en el 97 como uno de los 50 mejores jugadores de la historia de la NBA, pivot All-Star en 9 ocasiones que se adaptó al equipo como un guante ofreciendo en cada partido lo que su equipo necesitara: puntos, rebotes, intimidación, defensa, veteranía y mucho saber estar sobre la cancha; por cierto, es el jugador mas longevo de la historia de la NBA habiéndose retirado a los 43 años.
Kevin McHale es uno de los grandes ala-pivots de la historia, incluido entre los 50 mejores de todos los tiempos como Bird y Parish, fue 7 veces All-Star y 2 veces elegido mejor 6º hombre de la competición ya que en sus primeros años en Boston salia desde al banquillo, famoso por su defensa y rebote, tiene el privilegio de tener (junto con Hakeem Olajuwon) los mejores movimientos de pies en el poste de toda la historia del baloncesto.
Señalar que los Celtics son el equipo mas laureado de la historia de la NBA con 16 anillos y que los 3 últimos fueron conseguidos por esta generación que en la década de los 80 impartía auténticos clínics sobre los parquets de las canchas de la NBA.

10 comentarios:

Daniel L. dijo...

Veo que no hay comentarios en este post así que a pesar del tiempo transcurrido abro el fuego.

Tengo que decir que aquellos Celtics fueron uno de los mejores equipos que vi en mi vida -además están reconocidos como bien dices como de los mejores de siempre-. Qué maravilla verlos jugar, una delicia.

Si tengo elegir, para mí, aquellos Celtics, los Lakers de Jabbar y Magic Johnson, los Pistons de Detroit de los Bad Boys y los Chicago Bulls de Michael Jordan fueron los mejores equipos que vi en la liga NBA.

No puedo incluir a los Sixers de Malone y Erving porque ya los vi en una época posterior a la de los éxitos de este conjunto. Hablo exclusivamente de lo que vi y puedo valorar desde mi óptica abosulatamente personal y subjetiva. Quiero que se me entienda.

Aquellas finales, contra los Rockets, de 1986 no las puedo olvidar.

Daniel L. dijo...

Donde dice -cuarto párrafo- "abosulatamente" no intento inventar un nuevo lenguaje. Lógicamente quería decir "absolutamente". ¡Lo que hace escribir con pasión!

Mo Sweat dijo...

Yo por desgracia tampoco puede ver en su época aquellos Sixers del Fo Fo Fo, aunque a base de videoteca pude recuperar algo de lo perdido... A Moses Malone ya lo conocí en los Bullets, pero siempre he intentado ver todos los partidos que he podido de sus etapas en Sixers y Rockets...

...Aunque no sean sus mejores años, también recuerdo con mucho cariño sus etapas de Hawks y Bucks que nos mostraron a un Moses veterano y cascado, pero que todavía era capaz de darles auténticos clínics de posicionamiento a los Ewing, Robinson y cia...

Daniel L. dijo...

Yo, como ya comenté, en mi primer acercamiento serio a la NBA conocí a Malone en los Sixers. Desgracidamente el único partido que televisaron de esa temporada (1985-86)...¡no lo vi! Me lo perdí y mis compañeros de clase me lo contaron. Una pena. Al año siguiente ya televisaron algunos más pero Malone ya jugaba con los Bullets.

Con los Hawks aún rindió Moses a buen nivel. Con los Bucks ya iba mostrando claramente su decandencia.

Mo Sweat dijo...

Con los Hawks todavía llegó a ser All-Star. Su primera temporada con los Bucks fue muy meritoria para un jugador de su edad, pero la segunda ya se la perdió prácticamente entera por lesión, fue operado de la espalda y ya jamás pudo volver a ser el mismo... Aguantó alguna temporada más en la liga, pero más en calidad de veterano de lujo y mentor de los pívots jóvenes que otra cosa...

Daniel L. dijo...

Recuerdo que hace años escuché que Wilt Chamberlain y Moses Malone habían sido los mejores reboteadores de la historia pero que Wilt no había tenido la misma competencia que Moses.

Mo Sweat dijo...

Hay mucho de cierto en eso, pues aparte de que Wilt era más alto y atlético, en su época todavía no habían muchos rivales que pudieran estar a su altura, mientras que Moses, de apenas 2,08 y con un físico menos portentoso, tuvo que vérselas a menudo con Jabbar, Gilmore, Parish y muchos pívots más altos que él.

Daniel L. dijo...

Hombre, bien es cierto, que Wilt se enfrentó a Bill Russell, Walt Bellamy, Nate Thurmond, Willis Reed, Wes Unseld, Elvin Hayes, Karemm Abdul-Jabbar, y aún así seguía liderando la clasificación de rebotes. Casi nada.

Pero, claro, Moses tuvo que hacerlo con el mismo Abdul-Jabbar, Thurmond, Bob Lanier, Dave Cowens, Artis Gilmore, Bill Walton, Robert Parish, Unseld, Hayes, Hakeem Olajuwon, Pat Ewing...Algo más de competencia tuvo Malone. Aquello que se decía de que Moses tiraba los balones contra tablero para subir la estadística de rebotes...

Mo Sweat dijo...

Bueno, yo siempre he creído que eso es una leyenda urbana; dudo mucho que un jugador de su categoría se dedique a tirar el balón contra el tablero para sumar otro rebote... Simplemente su estilo era muy batallador y cuando estaba en posesión del balón cerca del aro lo atacaba con todo, consciente de que su instinto y agresividad de cara al rebote ofensivo le permitían cargarlo con serias opciones de hacerse con él si fallaba... Pero dudo mucho de que se dedicara a hacer un tiro con intención de fallarlo, a no ser que fuera en una situación comprometida donde, viéndose encerrado, lo realizara para salir del embrollo sin perder el balón.

Daniel L. dijo...

Sí, claro. Supongo que debía de ser en circunstancias muy determinadas y claras. No obstante recuerdo un anuncio donde Moses estaba entrenando en un pabellón desierto lanzando contra tablero y fallando a propósito para coger a continuación el rebote una y otra vez. Tan fuerte era la leyenda.

Ya sabes, cuando la leyenda supera la realidad...imprime la leyenda.