The true object of all human life is play.
The earth is a task garden, heaven is a playground.

G. K. Chesterton

viernes, 19 de julio de 2013

The II Fo Fo Fo's Fantasy All-Time Tournament (part 6): final

Y llegó el día de la gran final. Grandes equipos se quedaron por el camino, todos los duelos fueron a muerte, pero desgraciadamente solo cabían dos en la final. El ambiente no pudo ser más excitante durante los dos días previos al gran partido, pues la organización del torneo, consciente de que para el publico general los favoritos eran los Chicago Bulls, vendieron el partido del siglo tomando como lema la frase de Julius Erving: "I think we would have beaten the Bulls. That team doesn't have anybody that could match up with Moses", para darle más morbo al asunto. El Dr. J pronunció esta frase en 1997, cuando fue preguntado por un periodista sobre si creía que sus Sixers del 83 podrían haber batido a los Bulls de las 72 victorias; es decir, los de 1996.

El mediático columnista Stanley Lieber escribió un artículo donde expresaba su opinión de forma tajante y daba a entender que los Sixers no tenían ninguna oportunidad ante estos Bulls, el mejor equipo de la historia de la NBA según sus propias palabras. Según él, los Sixers no tenían a nadie capaz de defender con garantías a Michael Jordan, mientras Julius Erving y Scottie Pippen bien podían mantener un duelo bastante igualado y la capacidad reboteadora de Dennis Rodman también podría contrarrestar la de Moses Malone, con lo cual, añadiendo la superioridad del banquillo de los Bulls, el resultado estaba bastante claro... Mientras, el ilustre cronista deportivo Jacob Kurtzberg le llevaba la contraria, argumentando que precisamente el gran punto débil de los Bulls era la posición de center y que ahí, ante Longley y Wennington, Malone podría causarles auténticos estragos. También recordaba que en las seis finales que ganaron los Bulls durante la década de los 90, los centers titulares de los equipos a los que tuvieron que enfrentarse durante dichas series finales fueron Vlade Divac, Kevin Duckworth, Mark West, Jim McIlvaine y Greg Ostertag, con lo cual sería muy interesante ver como podrían parar a uno de los cinco mejores centers de la historia del baloncesto.

Pero especulaciones, pronósticos y argumentos mediáticos aparte, la final se jugó y esto fue lo que ocurrió:

PHILADELPHIA 76ers '83 108 - CHICAGO BULLS '96 106: El partido comenzó con gran intensidad, como no podía ser de otra forma, con un Michael Jordan que lanzó mucho durante el primer cuarto, pero que no estuvo tan acertado como el otro día, frente a los Celtics '86. Los Bulls vivieron algunos de sus mejores momentos del primer cuarto de la mano de Toni Kukoc, que realizó un partido muy completo. Por parte de los Sixers, como era de esperar, Moses Malone martilleó a Longley y Wennington como si fuera un martillo pilón, superándolos una y otra vez y cargándolos de faltas con excesiva rapidez para el gusto de Phil Jackson.

El segundo cuarto vivió unos momentos muy vibrantes, con un emocionante intercambio de canastas entre Jordan y Andrew Toney que hizo vibrar el Legends Memorial Dome. Julius Erving puso la guinda al primer tiempo con una canasta a aro pasado que hizo recordar ligeramente su legendaria jugada del cuarto partido de las finales de 1980. Al descanso los Sixers mandaban por 56 a 52, gracias especialmente al gran partido de Malone, que ya sumaba 19 puntos y 8 rebotes, y al buen hacer de Erving (13 puntos y 5 rebotes). Los Bulls, por su parte, estaban ahí gracias a los 15 puntos de Jordan (con 5 de 14 en tiros de campo), los 12 de Pippen y los 10 (con 5 asistencias) de Kukoc.

En el tercer cuarto, Phil Jackson decidió probar con Dennis Rodman defendiendo a Malone, ante la impotencia de sus centers puros y lo cierto es que consiguió menguar su producción, aunque el precio fue caro, pues Rodman realizó su cuarta falta personal a falta de tres minutos para el final del cuarto, con lo cual se fue directamente al banquillo. Mientras, Jordan fruncía el ceño y comenzaba a aumentar sus porcentajes de tiro, apuntillando el periodo con un estratosférico triple en el último segundo, dejando el marcador con los Bulls por delante (78 a 81).

El último cuarto fue la guerra, con defensas asfixiantes de Pippen sobre Erving, de Bobby Jones sobre Pippen o Kukoc y con Rodman y Malone luchando a muerte por cada rebote, como si les fuera la vida en ello. Toney hacía lo que podía defendiendo a Jordan, pero el acierto de Michael iba en aumento y ya parecía que nada ni nadie pudiera pararlo. En este cuarto también hay que destacar de forma muy especial la sobriedad y el buen hacer de Mo Cheeks, que frente a un equipo sin base puro, dio una auténtica lección de pase y control del tempo. A falta de cinco minutos para la conclusión, el Dr. J conseguía irse de la defensa de Pippen para encarar el aro como una exhalación, dispuesto a volar por encima de Kukoc, cuando Rodman lo empujó ligeramente por detrás haciéndole perder peligrosamente el equilibrio, Ese fue, sin ninguna duda, el momento más intenso del partido, con Moses Malone yendo a por el Gusano y varios jugadores abandonando el banquillo y saltando a la cancha ante la momentánea impotencia de los árbitros. Sólo el buen hacer de Jordan y Erving logró que la sangre no llegara al río y que el partido pudiera reanudarse sin más; aunque no sin una técnica señalada a Rodman y otra a Malone. Tras un brutal mate de Jordan por encima de Bobby Jones, los Sixers volvían a insistir con Moses en el poste bajo, defendido por un Rodman ya con cinco faltas. La mayor corpulencia y tamaño de Malone desplazó a Dennis y lo dejó con la posición ganada debajo del aro, pero Rodman no iba a concederle ni una sola canasta fácil, con lo cual el Gusano se sentaba en el banquillo eliminado y Jackson decidía jugar los últimos dos minutos del partido con Kukoc como falso cuatro y Longley de cinco.

Los últimos dos minutos no fueron precisamente lo más espectacular del duelo, con faltas personales cometidas en prácticamente todos los ataques de ambos equipos. Los Sixers continuaron insistiendo con Malone, especialmente al ser defendido por Longley, con lo cual cada vez iba a la línea de tiros libres. Jordan también era defendido al límite de la legalidad por Toney, siendo también éste último eliminado por personales a falta de 56 segundos para el final. Dos tiros libres de Malone situaban el marcador 105 a 101 a falta de 32 segundos. En la siguiente jugada, Jordan anotaba a la media vuelta y situaba el marcador 105 a 103. Con 19 segundos por jugar, los Bulls decidieron tratar de robar el balón antes de hacer falta y con ello perdieron 10 segundos. Al final, Ron Harper le hizo la falta a Erving, que anotó los dos tiros libres y situó el marcador 107 a 103 con 9 segundos por jugar y el balón para los Bulls. Erving, que en la última jugada defendió a Jordan mientras Jones se quedaba con Pippen, optó por no hacer falta ante el intento triple de His Airness y este entró, dejando el marcador 107 a 106 para Sixers a falta de 3 segundos. La falta sobre Cheeks fue rápida, apenas un segundo. Mo anotó uno de los dos tiros libres dejando el marcador 108 a 106. La defensa de los Sixers fue impecable en esos 2 últimos segundos, sin permitir pases largos ni que ningún jugador pudiera tirar cómodamente. Jordan tuvo que recibir prácticamente en el medio campo, mandó el balón a Pippen en décimas de segundo y éste terminó lanzando desde casi nueve metros a falta de dos décimas... El balón dio en el aro y dejó el marcador con un resultado final de 108 a 106 para los Sixers.

El jugador clave: Moses Malone Y Moisés volvió a guiar a su equipo hasta la tierra prometida, cuajando un partido enorme, con 35 puntos (15 de 18 en tiros libres), 15 rebotes, 2 asistencias y 2 tapones.

También destacaron especialmente: Julius Erving (23 puntos, 10 rebotes y 4 asistencias), Maurice Cheeks (17 puntos, 8 asistencias, 4 rebotes y 3 robos de balón) y Andrew Toney (18 puntos, 5 asistencias y 3 rebotes) por los Sixers y Michael Jordan (36 puntos, 6 asistencias, 5 rebotes y 4 robos de balón), Scottie Pippen (23 puntos, 7 asistencias y 6 rebotes), Dennis Rodman (7 puntos, 18 rebotes y 3 robos de balón) y Toni Kukoc (17 puntos, 8 asistencias y 4 rebotes) por los Bulls.

A continuación las estadísticas del torneo (mínimo dos partidos jugados):

Máximos anotadores:

Michael Jordan - 127 (42,3)
Larry Bird - 81 (40,5)
Magic Johnson - 56 (28,0)
Moses Malone - 82 (27,3)
James Worthy - 52 (26,0)
Julius Erving - 77 (25,7)
Andrew Toney - 72 (24,0)
Scottie Pippen - 60 (20,0)
Kevin McHale - 40 (20,0)
Byron Scott - 39 (19,5)

Máximos reboteadores:

Moses Malone - 59 (19,7)
Dennis Rodman - 59 (19,7)
Magic Johnson - 23 (11,5)
Larry Bird - 21 (10,5)
Robert Parish - 18 (9,0)

Máximos asistentes:

Magic Johnson - 33 (16,5)
Larry Bird - 23 (11,5)
Maurice Cheeks - 27 (9,0)
Scottie Pippen - 25 (8,3)
Dennis Johnson - 14 (7,0)

MVP: Moses Malone (Sixers '83)

Equipo ideal del torneo:

Magic Johnson (Lakers '87)
Michael Jordan (Bulls '96)
Julius Erving (Sixers '83)
Larry Bird (Celtics '86)
Moses Malone (Sixers '83)

Y esto ha sido todo... Solo nos queda despedir la conexión con el Legends Memorial Dome de Springfield y recordaros que la vida puede ser maravillosa... Siempre... ¡¡I love this game!!

4 comentarios:

costalgaraldals dijo...

Vaya vaya ... desconectado desde el jueves y me pierdo la gran final.
Primero, felicitar a los Sixers por su gran juego, a Moses por seguir trabajando tanto a un lado y otro de la cancha (merecidísimo MVP), a Erwing por seguir levantandonos de nuestros asientos, a Tooney por aceptar su rol, a Cheeks por dirigir con maestría y al resto de Sixers que aportan cada uno lo suyo.
Felicitarte a tí Mo, por tu ingenio y para que este torneo se repita, ya que me hace imaginar partidos que seguro que pagaria por verlos de verdad.

Mo Sweat dijo...

Gracias, Costas.

Yo también pagaría por ver eso, seguro... :¬)

Incluso llegó a jugar unos minutillos el mítico Reggie Johnson; estoy seguro de que te hubiera gustado verlos... Uno de los más grandes jugadores de la historia de la ACB y, por supuesto, de la Penya.

Saludos.

costalgaraldals dijo...

Detallazo ¡¡¡

Mo Sweat dijo...

;¬)