Y aquí, tras diez años y dos meses de actividad ininterrumpida, termina la andadura de Fo Fo Fo... (Moses take us to the promised land). Solo agradecer de todo corazón vuestro interés en mi humilde trabajo, vuestra compañía y añadir que me siento feliz por la experiencia y por todas las amistades fraguadas gracias a esta actividad bloguera. Sed felices, disfrutad del baloncesto y, si todavía no os habéis cansado de mi, emplazaros, después del verano, a otro sitio que espero que también sea de vuestro interés, Fo Fo Fo 2.0:


http://fofofo2.blogspot.com/


Será distinto, sin las secciones habituales de este blog, con artículos más elaborados pero mucho más espaciados en el tiempo; todo más pausado, pero, en definitiva, con el mismo espíritu, con la misma alma.


Y recordad siempre que la vida puede ser maravillosa.


domingo, 20 de mayo de 2018

Una noche cualquiera en la vida de Bill Laimbeer (2 de Enero de 1985)

Temporada 1984-85, 2 de Enero, los Detroit Pistons (17-15) recibían la visita de los endebles Cleveland Cavaliers (6-23), en un encuentro que terminó decantándose del lado de los locales (108-100), gracias a la gran actuación del siempre duro Bill Laimbeer. Aparte de Laimbeer, también destacaron Isiah Thomas (22 puntos, 13 asistencias, 8 rebotes y 4 robos de balón) y Kelly Tripucka (13 puntos) por parte de los Pistons y Johnny Davis (20 puntos, 9 asistencias y 5 rebotes), World B. Free (15 puntos y 4 asistencias) y Roy Hinson (11 puntos, 6 rebotes, 2 tapones y 2 robos de balón) por parte de los Cavaliers.


Bill Laimbeer, haciendo gala de su habitual dureza, siempre acompañada de buena mano en ataque, terminó el encuentro con 35 puntos (en una serie de 14 de 22 en tiros de campo), 21 rebotes y 2 asistencias.

6 comentarios:

Nique_is_better dijo...

Cry baby...de esos jugadores a los que adorabas si estaban en tu equipo, y a los que odiabas sino.

Quien lo iba a decir, que tras un breve paso por Italia acabaria triunfando en la NBA, llegando a ser incluso All-Star y luchar por el MVP de las finales del '90 con otro al que mas valía no encontrártelo en un ascensor, Isiah Thomas.

No era rápido, lateralmente también llegaba tarde, pero así como conocía sus debilidades, conocía perfectamente sus virtudes y las explotó al máximo: buen cierre del rebote defensivo, buena visión de juego y buen pasador, tirador finísimo, trabajo mental, intimidación, en definitiva, ejemplo de "basura blanca", y orgulloso que estaba él de serlo clamando que él no necesitaba jugar para vivir, pues "mi padre gana mas dinero que yo".

Saludos

Mo Sweat dijo...

Saludos, Nique.

En unas pocas líneas has definido a la perfección la figura de Bill Laimbeer. Imposible hacerlo mejor con menos palabras.

Yo, como podrás imaginar, era de los que lo odiaba. No obstante, admiro profundamente lo alto que llegó con un físico nada atlético y, como tu bien dices, sin ninguna necesidad de tener que partirse la cara cada noche en la cancha. The Real Muthafucka.

Oboman dijo...

Hijo de un blanco adinerado y aun así era un tipo respetado en aquel vestuario, y de que manera, y ojo que no era cualquier vestuario ese de los Pistons de finales de los 80 y primeros 90.

Lo cual puede dar una idea del carácter que tenía el amigo.

Imagen icónica aquella en la que tras trifulca y subsiguiente expulsión abandona la pista haciendo una reverencia teatral al respetable.

Yo no lo podía ver.

Saludos.

Mo Sweat dijo...

Saludos, Oboman.

Yo tampoco, tengo que reconocerlo. Recuerdo aquel día en que Robert Parish noqueó brutalmente a Laimbeer como uno de los mejores momentos de la historia de la NBA... ¡Y los árbitros ni le señalaron nada al Jefe! Justicia poética.

Nique_is_better dijo...

¿Y esa sonrisilla por debajo de la nariz dando a entender que una vez mas se había salido con la suya? XD XD XD XD XD

...y luego llegó su alumno mas aventajado...¡¡¡DENNIS RODMAN!!!

Mo Sweat dijo...

Sí, claro, Laimbeer, Rodman, pero es que luego estaban Mahorn, el propio Isiah... era más peligroso tratar de cruzar por en medio de ese grupo de tipos que atravesar Compton entero de punta a punta.