miércoles, 6 de octubre de 2021

PAU GASOL: HOMENAJE FOTOGRÁFICO A LA LEYENDA


INICIO DE CARRERA EN EL F.C. BARCELONA












MEMPHIS GRIZZLIES Y EL SUEÑO ALCANZADO
















LOS ANGELES LAKERS, TOCANDO EL CIELO


























CHICAGO BULLS, ENRIQUECIENDO EL LEGADO















SAN ANTONIO SPURS Y EL OCASO DE UNA LEYENDA









BROCHE DE ORO A UNA CARRERA COLOSAL EN EL BARÇA








LOS ALL-STAR GAMES DE LA NBA











SELECCIÓN ESPAÑOLA, FORJANDO LA HISTORIA DEL BALONCESTO


























GRÀCIES PER TOT... I MÉS, PAU

sábado, 2 de octubre de 2021

ANÉCDOTAS Y DIVAGACIONES BALONCESTÍSTICAS: ¡FUERA LOS PÍVOTS!

A vueltas con el mismo tema tocado en la anterior entrada, justo acabo de leer un artículo en la página web de "Sport" y... más de lo mismo, señores, como en los medios norteamericanos. Eligen a los 5 mejores jugadores de la NBA, con vistas a la temporada 2021-22, y ¿adivináis quienes no están entre ellos?

Pues sí, cierto, un "no premio" para todos los acertantes: los dos mejores jugadores de la temporada pasada, Nikola Jokic y Joel Embiid.

Casualidad que ambos jueguen de pívot... o tal vez no.

¿Que quienes están?: LeBron James, Stephen Curry, Kevin Durant, Giannis Antetokounmpo y Luka Doncic.

Y diría que Anteto está por el reciente anillo de campeón y sus actuaciones espectaculares en los pasados playoffs, porque si no, me jugaría algo a que en su lugar meten a Harden.

Que siga el circo, señores, que no decaiga el mejor espectáculo del mundo.

jueves, 30 de septiembre de 2021

ANÉCDOTAS Y DIVAGACIONES BALONCESTÍSTICAS: SOBRE LA EVOLUCIÓN DEL BALONCESTO EN LA NBA

Esta moda, manía o tendencia, en la NBA, a potenciar al máximo lo físico y lo atlético, por encima de lo técnico y de la pura clase, ha dejado a jugadores de cierta calidad, como Jahlil Okafor o Greg Monroe, defenestrados para la NBA, completamente desahuciados y, a la vez, ha elevado a la categoría de gran estrella a un jugador como Ben Simmons que, al menos hasta ahora, no ha pasado de ser un gran defensor y un jugador con un cierto potencial, nunca alcanzado. La verdad es que ni tan solo se ha acercado.


¿Ha puesto esta situación reciente, desencadenada a partir de los pasados playoffs, a Simmons en su sitio? ¿Lo ha colocado en el sitio y lugar que le corresponde realmente? ¿Lejos de la categoría de all-star que se le ha dado en los últimos años?

Esta tendencia absoluta en pro del físico, la polivalencia y el triple, que tanto mal le ha hecho a las posiciones de base puro y de pívot, se ha reflejado de manera muy reveladora en los dos últimos torneos FIBA que ha disputado la selección de los USA, el pasado Mundial y los recientes JJ.OO. En China hicieron el ridículo, a pesar de su gran despliegue físico, y en Japón consiguieron el oro, pero dejando una imagen muy, muy lejos de la de otros tiempos, con una defensa impresionante, como no podía ser de otro modo, pero con un juego previsible, monótono, abusón del triple y sin bases creadores de juego ni interiores puros. Aburrido de ver, me atrevería a decir.


¿Hubiera ganado el oro esta selección USA si hubiese tenido que enfrentarse a la Argentina de 2004 o a la España de 2008 o 2012? No, rotundamente no.

¿Malos tiempos para la lírica? No lo creo, no del todo, pienso que todo es cíclico. Los dos mejores jugadores de la temporada pasada fueron dos centers: Nikola Jokic y Joel Embiid. De todos modos, la maquinaria mediática, la que encumbró a Simmons al nivel de all-star y de onírica superestrella, sigue funcionando, incansable, y en algunas recientes predicciones sobre el MVP de la próxima temporada, el vigente MVP, el Sr. Jokic, no aparece entre los cinco o seis primeros candidatos (mmmmmmmmm...) y Embiid tampoco aparece en primera posición en ninguna de esas listas.

¿Que quiénes aparecen? Los de siempre, LeBron, Durant, Harden, Curry... ¡Que viva la vida loca! No nos vayan a cambiar el circo y estos concursos de triples a los que estamos acostumbrados, que han revivido la liga, llevándola, de nuevo, a resultados alrededor de los 120 puntos por noche y a una fiesta continua.

jueves, 10 de junio de 2021

NIKOLA JOKIC: MUCHO MÁS QUE UN MVP

La reciente elección de Nikola Jokic como MVP del año en la NBA, es mucho más que el triunfo de un jugador; es el triunfo del talento puro, de la calidad por encima de la potencia física que tanto impera en el baloncesto actual.


Cuando, no hace mucho, Stephen Curry fue elegido por dos veces MVP de la NBA, levantó muchas pasiones y aglutinó a toda una legión de fans que, de pronto, veían como un tipo bajito se erigía como el mejor jugador de baloncesto del mundo en pleno reinado del Rey LeBron. Un tipo bajito, de físico más bien delgado y cuya principal virtud era un impresionante tiro de tres, se erigía en Rey de la NBA por encima del poderío y la apabullante superioridad física del monstruoso LeBron James. Los chavales que, de repente, adoraban a Curry, veían en él algo humano, alcanzable, puesto que si todos nosotros nos pusiéramos a entrenar el tiro de tres como posesos, puede que algunos también llegáramos a alcanzar un nivel de acierto altísimo... o al menos esa es la teoría (muy burda y simplona, evidentemente), mientras que, por más que entrenáramos, ninguno de nosotros lograríamos, ni el físico de LeBron, ni poder hacer lo que él hace sobre una cancha.

Pues bien, respetando como respeto a Curry, y considerándolo un grandísimo jugador, debo decir que nunca fue mi MVP, puesto que yo jamás me he identificado con él ni con su estilo de juego. Pero, de pronto, contra todo pronóstico, un chaval que hace apenas unos años era literalmente obeso y adicto a la Coca-Cola, que ni salta ni es rápido, y que ni el más loco de los visionarios hubiera vaticinado nunca que pudiera llegar a convertirse en el mejor jugador de baloncesto de toda la NBA, acaba de ser nombrado MVP; por supuesto, me refiero a Nikola Jokic, mi MVP, el MVP de los fofisanos, el MVP de los románticos del baloncesto, el MVP de los que valoran el talento por encima del físico.

Jokic y Joel Embiid, los dos primeros clasificados en las votaciones para el MVP, son pívots, esa posición tan defenestrada en los últimos 15 años, y ambos tienen un juego de pies virtuoso en el poste bajo, lo cual se traduce en que, desde mi punto de vista, han devuelto al puesto de pívot, la grandeza que había perdido en los últimos años. Además, Jokic prácticamente se ha convertido ya en el mejor pívot pasador de todos los tiempos, con permiso de alguna que otra vaca sagrada, y ya son muchas las ocasiones en que se le ha definido como una extraña mezcla entre Larry Bird y Arvydas Sabonis... o como dijo el gran Gregg Popovich, una especie de Larry Bird con una pizca de Moses Malone (por su instinto natural para palmear los rebotes ofensivos).

Hasta hace muy poco tiempo, pululaban muchos "eruditos" y "gurus" de esto, que aseguraban que un jugador como Larry Bird no podría triunfar en la NBA actual, tal y como lo hizo en la de los 80; básicamente por su físico... Pues bien, jugadores como Jokic y, en cierta medida, también Luka Doncic, han venido a demostrar que todo eso son patrañas, burdas patrañas de falsos eruditos, y que Larry Legend no solo hubiera triunfado en la NBA actual, sino que incluso hubiera podido tener mejores estadísticas hoy en día, debido a los cambios en el reglamento y las tendencias que se han venido dando en la NBA a lo largo de los últimos tiempos.

Dicho esto... Larga vida al baloncesto... Larga vida al talento... ¡Larga vida a Nikola Jokic!

martes, 30 de marzo de 2021

ELGIN BAYLOR (1934-2021)

El pasado día 22 de este mes de Marzo, falleció Elgin Gay Baylor a los 86 años de edad. Se han dicho muchas cosas de Baylor durante estos días, desde que es una de las grandes leyendas de la historia de los Lakers hasta que fue el primer jugador en llevar el juego a un terreno más aéreo, antes de Julius Erving, además de destacar su eterna etiqueta de estrella maldita, puesto que se retiró sin anillo después de haber disputado incontables finales de la NBA, perdiendo siempre contra los míticos Celtics de Bill Russell y compañía... La verdad es que, muy probablemente, sea el mejor jugador de la historia sin anillo de campeón, aunque haya otros ilustres "perdedores" que puedan dificultar dicha afirmación.

De todos modos, yo diría mucho más que todo eso, pues Elgin Baylor fue pionero en muchas cosas. Se dice que sin Baylor no hubiera habido un Dr. J, y sin el Dr. J no hubiera habido un Michael Jordan, por sus características de jugador atlético, pionero del mate más allá de los machaques toscos que realizaban los pívots muy altos, y enorme anotador, pero es que también podríamos decir que Elgin fue como un LeBron James de los años 60, puesto que, desde su 1,96 de altura fue, tal vez, el primer gran all around player de la historia (debutó antes que Oscar Robertson), anotando como nadie, pasando muy bien el balón y reboteando al nivel de los pívots.

Sí, tal vez sin Baylor no hubieran existido Julius Erving ni Michael Jordan, pero posiblemente tampoco all arounds como Rick Barry, Larry Bird y LeBron James. Incluso me atrevería a decir que sin Baylor el baloncesto no hubiera evolucionado como evolucionó, o al menos hubiera tardado más... Elgin Baylor marcó un antes y un después en este deporte, elevando el listón, volviéndolo más grácil y espectacular, demostrando que los afroamericanos podían llegar a ser las grandes estrellas de la NBA también en posiciones exteriores, más allá de gigantes como Bill Russell y Wilt Chamberlain, y, en definitiva, convirtiendo aquel proto-baloncesto de los 40 y 50 en el deporte que hoy en día todos conocemos y amamos. Todo esto, y mucho más, representa la impagable figura de Elgin Baylor. Descanse en paz.


ELGIN BAYLOR (1934-2021)
















lunes, 11 de enero de 2021

TRES EQUIPOS A SEGUIR EN LA TEMPORADA 2020-21

A pesar de que la pandemia (y los protocolos de seguridad que la NBA ha tenido que adoptar para hacerle frente) ya esté haciendo estragos en varios equipos y condicione el buen arranque de temporada de algunos de ellos, este inicio del curso baloncestístico 2020-21 ya nos ha dejado una cosa muy clara, y es que, a pesar de que estemos metidos de lleno en la era del jugador empoderado y de que en las últimas semanas se hayan dado a conocer algunos detalles un tanto incómodos sobre los privilegios otorgados a jugadores como James Harden o Kawhi Leonard en Rockets y Clippers respectivamente, el baloncesto sigue fluyendo y nos demuestra, siempre, la importancia de la figura del entrenador para hacer de una plantilla un buen equipo... Y en este sentido quiero reivindicar la labor que desde el primer momento están ejerciendo Tom Thibodeau, Steve Kerr y Glenn Rivers en New York Knicks, Golden State Warriors y Philadelphia 76ers respectivamente.
 
NEW YORK KNICKS
 

La llegada de Tom Thibodeau no podía cambiar de forma más radical el panorama en el errático equipo de la gran manzana, y eso que no ha habido grandes fichajes este verano en New York, puesto que los Julius Randle, R. J. Barrett, Mitchell Robinson o Dennis Smith Jr. ya estaban la temporada pasada, que fue la enésima dando tumbos por una competición en la que no aspiran al anillo desde tiempos inmemoriales.

Tom Thibodeau puede haber sido un entrenador un tanto huraño y fanático del baloncesto defensivo hasta límites frenéticos, pero nadie puede dudar de que es un gran entrenador, y buena prueba de ello es lo que ocurrió con aquella plantilla de los Chicago Bulls, en la que jugaban Pau Gasol, Jimmy Butler y Derrick Rose, cuando fue sustituido en el banquillo por Fred Hoiberg; pasaron de ser un equipo de playoffs a los que les faltaba algo para acabar de ser aspirantes al anillo a no clasificarse siquiera para la segunda fase.

Mención especial merece el nivel que está mostrando Julius Randle bajo la dirección de Thibodeau, haciendo números de All-Star y, casi, de candidato al MVP de la temporada (al menos por ahora). Julius siempre ha sido un jugador de gran talento y proyección, pero que nunca había estado en el lugar adecuado en el momento preciso... Hasta ahora. En los Lakers vivió una época de transición y terminó saliendo por la puerta falsa cuando los Lakers estaban inmersos en intentar fichar a toda costa a Anthony Davis. En los Pelicans ocupaba la misma posición en la cancha que el hiperdeseado Zion Williamson, de modo que terminó por decidir marcharse rumbo a los Knicks... Y en la temporada pasada en NY, a pesar de que hizo buenos números, no llamó la atención de nadie debido a la poca competitividad del equipo y a la indiferencia que los Knicks llevan provocando en la liga desde hace mucho tiempo... Hasta ahora.

Ahora mismo, los Knicks son sextos de la Conferencia Este con 5 victorias y 4 derrotas (aunque estaban jugando contra Denver a la hora de escribir estas líneas), habiendo jugado algunos partidos verdaderamente buenos, y con un Julius Randle que está liderando al equipo en puntos, rebotes y asistencias, con unos promedios de 22,6, 12,0 y 7,3 respectivamente. ¿La gran diferencia con respecto a la temporada pasada? Tom Thibodeau.
 

GOLDEN STATE WARRIORS
 

De los Warriors no hace falta explicar mucho que no sepa todo el mundo. Vienen de pasar un año y pico verdaderamente infernal, con lesiones largas de Stephen Curry y Klay Thompson, problemas físicos en la práctica totalidad de la plantilla, incluido un DeMarcus Cousins que nunca pudo estar sano durante su estancia en la bahía, y la pérdida de un jugador de la envergadura de Kevin Durant. De la plantilla que ganó el último anillo para los de Oakland/San Francisco hace apenas dos años y medio, solo quedan Curry, Thompson, Draymond Green y Kevon Looney... Y si tenemos en cuenta que Klay se va a perder la temporada entera, son únicamente tres: Curry, Green y Looney.

Esto viene a demostrar que para este nuevo curso que acaba de empezar, Steve Kerr tiene un equipo nuevo, una plantilla nueva que conjuntar y un ecosistema nuevo al que adaptarse. Y la verdad es que no pudieron empezar peor, con dos derrotas humillantes frente a Nets y Bucks (por 26 y 37 puntos de diferencia respectivamente), pero a partir de entonces la maquinaria se ha ido engrasando, Don Stephen ha vuelto a mostrar su mejor versión y el equipo va dando muestras, progresivamente, de un potencial tremendo, con una perla a la que hay que seguir muy, muy de cerca: James Wiseman.

Y detrás de todo ello, Steve Kerr, el incombustible líder del equipo que revolucionó el baloncesto en la pasada década y que disputó cinco finales consecutivas, ganando tres anillos. La temporada pasada no cuenta, bajo ningún concepto, pero no tengo ninguna duda de que, visto lo visto hasta ahora, los Warriors, de la mano de Steve Kerr y Stephen Curry, volverán a ser uno de los mejores equipos de la liga, poniendo en aprietos a los supuestos favoritos del Oeste: Lakers (totalmente merecido) y Clippers (yo vuelvo a decir que para mi no, lo siento).
 

PHILADELPHIA 76ers


Yo llevaba años diciendo que Brett Brown no era el entrenador que podía llevar a los Sixers hasta el anillo. Philadelphia es un equipo al que he seguido muy de cerca y lo cierto es que Brown me decepcionó en muchas ocasiones durante estos últimos años, llegando a tocar fondo la temporada pasada; un cúmulo de despropósitos que terminó con la humillante barrida frente a los Celtics en primera ronda de playoffs. Tales fueron las malas vibraciones de la pasada temporada, que fueron muchos los que criticaron a sus estrellas, Joel Embiid y Ben Simmons, hasta la saciedad, llegando a proclamar a los cuatro vientos que, además, eran totalmente imcompatibles sobre una cancha de baloncesto... Una solemne estupidez que Doc Rivers ha desmontado en unos pocos partidos. Y es que la primera frase que pronuncié cuando me enteré del fichaje de Rivers por los Sixers, fue: ¡Ahora los Sixers tienen entrenador!

Nunca me cansaré de decirlo, Embiid es el mejor center que se ha visto desde los mejores años de Shaquille O'Neal, y los Sixers nunca supieron formar una plantilla acorde a su alrededor (exceptuando un poco el año de Jimmy Butler), sino más bien lo contrario, con equipos carentes de grandes tiradores que abrieran la cancha (al único que tenían, J. J. Redick, lo dejaron escapar), propiciando colapsos en la pintura que impedían a Embiid y Simmons poder jugar con mayor libertad cerca del aro y, en consecuencia, les impedían desarrollar todo su potencial. Un auténtico manual de lo que no debes hacer si tienes un gran pívot en tu equipo.

Los Sixers todavía van primeros de la Conferencia Este, con un balance de 7 victorias y 3 derrotas, aunque probablemente empeorarán su marca en los próximos días, debido a la cantidad de jugadores que tienen fuera de juego por los protocolos frente al Covid (en el último encuentro solo tuvieron siete jugadores disponibles y ningún titular), pero esto no es óbice para comprobar, visto lo visto hasta el momento que, por fin, tienen un buen entrenador, un equipo mucho más compensado, con mejores tiradores y, lo más importante, un ecosistema que permite desarrollar a Joel Embiid todo el potencial que atesora, que es mucho. Para mi, estos Sixers, a pesar de los sinsabores de los últimos años, son un auténtico candidado al anillo esta temporada. Tiempo al tiempo...