Tercera vez que publico un post con etiqueta "otros deportes", tras aquel que hace ya un tiempo le dediqué a Merlene Ottey y el más reciente dedicado a Joe Frazier. Y es que este post lo tenía pendiente desde el pasado 4 de Diciembre, día en el que falleció Sócrates B
rasileiro Sampaio de Souza Vieira de Oliveira, uno de mis deportistas más admirados fuera del ámbito del baloncesto.

En una época (de pequeño) en la cual todavía no había descubierto plenamente el baloncesto, mi máximo ídolo deportivo era Miguel Bernardo Bianquetti, más conocido como Migueli (al cual un día también le tengo que dedicar un post). En mi casa se respiraba fútbol 100%, con lo cual no era de extrañar que yo también lo siguiera en mayor o menor medida. Pero dejando aparte a Migueli, durante el Mundial de España de 1982 (jamás hay que olvidar a Naranjito... XD), apareció ante mis ojos un futbolista del que nada sabía hasta aquellos momentos y que me maravilló al instante, especialmente por su carisma y por sus pases y goles de tacón; me refiero, por supuesto, a Sócrates.
Sócrates (cuyo nombre de filósofo antiguo le venía que ni pintado), más allá de su calidad como jugador de fútbol, fue un tipo realmente curioso, admirable y un verdadero ejemplo a seguir por cualquier deportista que pretenda ser algo más en la vida que un simple atleta destacado. Doctor en Medicina y en filosofía, fue un tipo muy inteligente e idealista, políticamente comprometido y un auténtico luchador por la democracia en aquel Brasil de la dictadura de Figueiredo. Fue el principal artífice de la mítica "Democracia Corinthiana", filosofía que fue plenamente aplicada al club en el cual jugaba por aquel entonces, el Corinthians (su equipo por excelencia, a pesar de que también jugara en otros clubes), con el cual ganó tres Campeonatos Paulistas (1979, 82 y 83). En plena dictadura militar, el Corinthians llevó a cabo una verdadera oda a la democracia con esta filosofía sin precedentes, la cual otorgaba a los jugadores el verdadero poder de decisión dentro del club. Los jugadores pasaron a ser cogestores del equipo y de ellos dependían temas tan importantes como los horarios de los entrenamientos, las alineaciones o incluso los fichajes del equipo; fue un auténtico alegato a la libertad y la democracia llevado a cabo por un club de fútbol como el Corinthians, cuyo principal cabecilla fue Sócrates.
En una de las finales del Campeonato Paulista que el Corinthians disputó, Sócrates saltó al terreno de juego llevando una bandera con el lema: "Ganar o perder, pero siempre con democracia"... Esa final fue ganada por el Corinthians gracias a un gol de Sócrates, pero él, entre gritos de furor del público, sabía que la batalla más grande todavía estaba por ganar, pero que aquel día se había realizado un paso muy grande hacia la victoria; pocos años más tarde llegaría esa victoria, las más ansiada por Sócrates, la democracia.
Dejando aparte su enorme importancia política y social, hay que decir que Sócrates fue un jugador sublime y realmente atípico, centrocampista de 1,92 m. de altura que ¡¡calzaba un 37 de pie!!. Auténtico mago del balón, era famoso por sus taconazos (incluso lanzaba penaltis con el tacón), su fútbol de fantasía y por dominar el ritmo de los partidos a su antojo... Podría decirse que fue el Magic Johnson del fútbol.
Antes de finalizar con el texto y pasar al homenaje fotográfico, solo dejaros una frase suya que lo define a la perfección:
NO SOY UN ATLETA, SOY UN ARTISTA DEL FUTBOL
SOCRATES (1954 - 2011)








