The true object of all human life is play.
The earth is a task garden, heaven is a playground.

G. K. Chesterton

sábado, 31 de octubre de 2015

domingo, 25 de octubre de 2015

lunes, 12 de octubre de 2015

Big M's corner: muere el hombre, nace el mito

Se acostumbra a pronunciar frases tipo "el tiempo lo pone todo en su lugar", "todo termina cayendo por su propio peso"... Tal vez ahora, tras el fallecimiento de Moses Malone, la muerte del hombre, nazca el mito, la leyenda, con toda la fuerza y magnitud que realmente merece...

Siempre he dicho, o escrito, que Moses Malone es la superestrella más infravalorada de la historia de la NBA. Todos sabemos que hay otros grandes jugadores excesivamente infravalorados, incluso más infravalorados que Moses; desde Fat Lever hasta Artis Gilmore, pasando por Andrew Toney o Gus Johnson, pero a lo que yo me refiero es al más infravalorado de entre los 15 o 20 más grandes de todos los tiempos... Y ahí está claro que Moses es el más infravalorado, el que siempre acostumbra a aparecer en posiciones más bajas de las que merece en todo tipo de rankings y el más olvidado cuando se habla de los cinco o seis mejores de siempre en su posición.

Una prueba concluyente: buscamos a las únicas leyendas de la historia de la NBA que han logrado tres o más trofeos de MVP de la temporada a lo largo de sus carreras y analizamos su reconocimiento... Kareem Abdul-Jabbar con 6, Michael Jordan y Bill Russell con 5, Wilt Chamberlain y LeBron James con 4 y Moses Malone, Magic Johnson y Larry Bird con 3.

¿Cual es el más infravalorado de todos ellos? Moses Malone, sin ninguna duda. Todos estos jugadores aparecen siempre entre los 10 mejores de todos los tiempos en cualquier ranking (con la única excepción muy ocasional de LeBron, puesto que al ser un jugador todavía en activo hay quién puede omitirlo en favor de otros con sus carreras ya completadas... Pero todos sabemos que está), menos Moses, que a menudo es colocado de la doceava posición para abajo, llegando a haberlo visto incluso más abajo de la veinteava posición... Tremendo.

¿Cuales son las razones de sus detractores? ¿O de quienes simplemente lo acostumbran a omitir en favor de otros jugadores?... Que no era un gran taponador, que no era un pívot con un físico tan poderoso como el de Wilt o Shaq, que tampoco tenía unas condiciones atléticas como las de Abdul-Jabbar o David Robinson, que tenía las manos pequeñas, que simplemente era un gran anotador y reboteador, pero no era tan completo como otros centers, que no era un jugador espectacular, que no le gustaba hablar demasiado ni conceder muchas entrevistas, que no era mediático, que no era glamuroso, que no era simpático... ¡Al carajo todos!

Hay casos de jugadores que no son ni glamurosos ni mediáticos, pero que siempre han estado valorados en su justa medida, como Tim Duncan.

Hay casos de pívots que sin ser grandes taponadores han estado incluso sobrevalorados, o cuanto menos muy bien valorados en comparación a otros, como Wes Unseld en los 70 o Marc Gasol en la actualidad.

Hay casos como el de Darryl Dawkins (que en paz descanse también), que teniendo las manos mucho más grandes que las de Moses, un físico mucho más atlético, un salto mucho más poderoso, un estilo mucho más espectacular, e incluso siendo mucho más mediático, glamuroso y simpático que Moses, no le llegaba ni a la suela de los zapatos... Y no es una exageración.

¿Que no le gustaba hablar demasiado ni era muy simpático con la prensa? Cuando se convirtió en el primer jugador de la historia en llegar a ser profesional sin pasar por la NCAA, todo ello aderezado por el hecho de ser un muchacho introvertido y de origen humilde, tuvo que aguantar muchísima mierda por parte de aquella sociedad a la que un muchacho negro de pueblo acababa de romperle sus sagradas reglas... Muchas críticas que lo tildaban de paleto, de profesional poco formado y de falto de educación... Son cosas que ahora mismo nadie recuerda, pero que él tuvo que sufrir durante mucho tiempo... Posteriormente los tiempos fueron cambiando y con Shawn Kemp, Kevin Garnett, Kobe Bryant, LeBron James y tantas otras estrellas que también se saltaron el baloncesto universitario, ya nadie se atrevió a difamar a un jugador por ese motivo, pero aquí quiero dejar constancia de que a Moses, en su momento, se le difamó, y mucho, a lo cual no ayudó demasiado su carácter introvertido, su voz gutural, y su escaso "don de gentes". Con todo esto, es normal que terminara siendo un poco arisco con la prensa y se limitara a cumplir con algunas ruedas de prensa y poco más... Yo hubiera hecho lo mismo.

A Moses se le critica que jamás fuera un excelso taponador, cuando medía 2,08 m. y no poseía un físico de superatleta precisamente, mientras que al dominante e imparable Shaquille O'Neal nunca se le critica por no haber logrado jamás, en ninguna temporada, ser máximo reboteador de la NBA... Bueno, ni máximo taponador tampoco.

Tal vez Moses no fuera tan buen pasador, ni taponador, como Jabbar, Russell, Chamberlain, Walton, Olajuwon o Robinson... Pero es el mejor reboteador ofensivo de todos los tiempos, tal vez el mejor reboteador, en términos generales, de todos los tiempos, a pesar de tener un físico menos prodigioso que el de la mayoría de otros centers ilustres. Fue el mejor de todos ellos provocando faltas y yendo a la línea de tiros libres... Solo Karl Malone ha anotado más tiros libres que él en toda la historia de la competición. En libres lanzados también lo superan (si no contamos los dos años de la ABA) Chamberlain y O'Neal, por razones evidentes, pues ambos recibieron multitud de faltas por parte de sus defensores con el único motivo de mandarlos a la línea de tiros libres (donde eran muy malos) antes que dejarlos anotar con facilidad... El mérito de Moses en este aspecto es doble, pues no solo lograba provocar tantas faltas sin ser enviado adrede como los otros, sino que en cuanto a porcentaje es el mejor lanzador de tiros libres entre todos los grandes centers de la historia de la NBA.

Su dominio ofensivo del poste bajo prácticamente no tiene parangón en la historia del baloncesto, si dejamos aparte a unos pocos elegidos como Hakeem Olajuwon, Kevin McHale (dos auténticos estilistas del juego de pies), Kareem Abdul-Jabbar o Tim Duncan, lo cual nos remite a otra injusticia habitual, pues a menudo se le cataloga como un gran reboteador ofensivo, muy duro bajo el aro (lo cual es cierto, sí), que tampoco era manco en el poste bajo... Cuando la realidad es que poquísimas veces en mi vida he visto a un jugador con más recursos jugando de espaldas al aro, a pesar de no ser un atleta portentoso, que Moses, que poseía un gran juego de pies (sin ser tan plástico como Hakeem), un tiro a la media vuelta muy peligroso, buenos ganchos y semi-ganchos y una gran capacidad para ponerse de cara al defensor e irse por velocidad y recursos técnicos cuando este era más grande o lento que él... En realidad yo solo he visto a un jugador que se le pueda comparar en ese aspecto, tal vez incluso superar: Hakeem Olajuwon. También está Jabbar, aunque de su época más dominante en el poste bajo tampoco he podido ver tantos partidos, y supongo que Chamberlain, pero eso ya no lo he visto en realidad... Todo son imágenes sueltas, suposiciones y sensaciones de que era un jugador con un físico de los 90 que jugaba contra pívots que le llegaban al sobaco... Y luego también está Shaq, por supuesto, pero es que O'Neal siempre me ha dejado esa sensación de que su gran baza era una combinación de tamaño, fuerza y agilidad sin comparación en la historia del baloncesto, pero que a nivel técnico (sin ser malo) estaba muy lejos de Hakeem o Moses.


El pasado 19 de Septiembre, durante el funeral de Moses en la Lakewood Church de Houston, el entrenador de su etapa en los Rockets, Del Harris, pronunció unas palabras que me hicieron emocionar, puesto que yo las vengo diciendo y/o escribiendo desde hace muchísimo tiempo: "Moses en realidad jamás fue tan reconocido como el resto de las 10 o 20 grandes superestrellas de la historia de este juego".

Luego prosiguió: "Nunca se autopromocionó ni se puso por delante de nada ni de nadie. Hizo tantas cosas que nadie sabe... Todo el mundo conoce sus números, pero pocos conocen al hombre, lo divertido que era, lo listo que era y lo buena persona que era", lo cual entronca con lo que escribí más arriba; desde el principio se le quiso dar una imagen de bruto y maleducado que su propio carácter introvertido no ayudó a disipar, pero que ahora, con declaraciones de personas como Del Harris o Charles Barkley, queda patente que eran mentira y que Moses debería ser el espejo donde se miraran todas las estrellas jóvenes de la actualidad... Humilde, poco dado al protagonismo, trabajador duro e incansable y un excelente compañero de equipo y mentor para los novatos.

Charles Barkley, también en su funeral, dijo: "Cuando llegué a los Sixers, en 1984, tuve un buen puñado de hermanos mayores en ese equipo. Yo los veía como hermanos mayores, pero hubo uno de ellos, y a día de hoy todavía sigo sin entender por qué, que me puso bajo su ala. Y ese fue Moses Malone. Me trató como a un hijo".

Barkley prosiguió comentando que tras varios partidos de su temporada rookie se sentía frustrado, pues no conseguía que el entrenador le diera más minutos de juego y en una ocasión le dijo a Moses: "Ya no sé que hacer... Dame un consejo", a lo que Moses le contestó: "Bueno amiguito, estás gordo y eres un vago". Tras esto, Moses lo acogió bajo sus alas, se lo llevó al gimnasio y le hizo perder cinco quilos en una semana. Posteriormente, cuando Barkley le dijo que estaba jugando más y mejor, Moses le contestó: "Pues ahora pierde diez más y ya verás", hasta que Barkley terminó su temporada de novato como titular y siendo elegido en el quinteto ideal de rookies.


Barkley concluyó: "Cada vez que le veía le llamaba papá, le daba un fuerte abrazo y le decía que apreciaba muchísimo todo lo que había hecho por mi. Siento una profunda tristeza porque no voy a poder verlo y llamarle papá ni Big Mo nunca más. Creo que jamás he escuchado a ninguna persona hablar mal sobre Moses en mis viajes. Personalmente me siento bendecido por haber podido conectar con él. Podéis estar seguros de que cualquiera que conectó con él, es ahora una mejor persona".

El gran Julius Erving también le dedicó palabras muy bonitas durante la ceremonia: "Moses lo hizo a su manera. Hay que compararlo con Frank Sinatra, un tipo que lo hizo a su manera y que en el proceso lo cambió todo. Moses no era el más suave ni el más elocuente, pero hay una pequeña lista de cosas que no hizo y otra enorme de cosas que sí pudo hacer. Siento que completó su misión. Siempre tenía una misión, el mensaje que llevaba alrededor de su biblia. Moses hacía lo que predicaba. Amaba a su familia, amaba la vida al máximo y obtuvo el máximo provecho de su tiempo aquí".

Y termino el post con unas palabras de su hijo, Moses Jr., también en el día de su funeral: "Nunca quiso que nos creyéramos más que nadie. Siempre quería asegurarse de que mi hermano y yo ayudáramos a la gente menos afortunada. Eso le hacía muy especial. Mi padre fue mi jugador de baloncesto favorito, pero nunca se lo pude decir. A mi hermano le encanta Shaq y cuando Shaq surgía en una conversación, él decía: Shaq no podría conmigo ¡Aniquilaría a Shaq!... Siempre será el número 1 en mi vida. Fue nuestro mentor, un líder, nos dio orientación. Solo quería que fuéramos mejores personas. Yo creo que incluso nos preparó a mi y a mi hermano para la vida después de él. Siempre será recordado".

martes, 6 de octubre de 2015

El quinteto que fundamentó mi pasión por el baloncesto

Allá entre mediados y finales de la década de los 80, nació una pasión, en lo más profundo de mi corazón, que todavía perdura hoy en día... Y que muy probablemente me llevaré a la tumba. Esta pasión fue fundamentada por un quinteto inigualable que dominó por completo su era, la era más grande que ha conocido la historia del baloncesto.

Posteriormente llegaron otros que también dejaron profunda huella en mi... Hakeem Olajuwon, Shawn Kemp, Chris Webber y Pau Gasol principalmente... Incluso en la época del quinteto en cuestión también hubieron otros que estuvieron ahí y que ayudaron a forjar esa pasión (Dominique Wilkins, Charles Barkley, James Worthy, Patrick Ewing, Kevin McHale...), pero dicho quinteto fue la base de cemento armado sobre la cual se edificó todo lo demás... Y sin la cual probablemente todo hubiera sido muy distinto.

En realidad se trata de un quinteto y un sexto hombre, al que no podía dejar fuera de ninguna de las maneras, puesto que incluso me gusta más que alguno de los que están en el quinteto, pero que debe figurar como sexto hombre porque en el momento de la explosión de mi mencionada pasión, él justo se estaba retirando de la practica profesional de baloncesto y, aunque por los pelos, jamás pude llegar a ver un partido suyo en directo.

Sin más, este es mi homenaje sentido y sincero al quinteto (y el sexto hombre) que fundamentó mi pasión por el baloncesto, y que ahora, al menos en el plano terrenal, ya está incompleto... Gracias por los recuerdos.

El quinteto:

EARVIN JOHNSON JR.


MICHAEL JEFFREY JORDAN


LARRY JOE BIRD


MOSES EUGENE MALONE


KAREEM ABDUL-JABBAR


Y el sexto hombre:

JULIUS WINFIELD ERVING II